Tuesday, November 01, 2005

Lunes, 31 de Octubre.

En la entrada del Martes 6 de Septiembre, Carolina Alonso reflexionaba en su blog sobre el tema de los puntos de giro. En esta entrada hacía la distinción entre aquellos puntos de giro imprescindibles tanto para nuestra vida física como espiritual, al servirnos como un respiro ante la monotonía, el hábito y la cotidianidad (Dios, cómo había olvidado esta palabra) y estos otros puntos de giro que, al contrario, se instauran de un modo en que nuestra propia vida se convierte en un punto de giro en sí misma. De este modo, en el segundo caso, es comprensible que la propia definición de punto de giro se pierde pues ya no hay nada fijo que se pueda modificar o se pueda alterar: deja de existir un giro en la vida y la vida en sí misma se convierte en un continuo giro frénetico. Carolina Alonso lo plantea en los siguientes términos: "me gusta sucumbir al caos de vez en cuando, me seduce perder la identidad y el control a ratos, en celebraciones dionisíacas y en trances estéticos, me gusta abandonarme y lo necesito, sí. Pero ese tipo de "descontroles", de "desórdenes", entran en el plan, son las anomalías previstas de la matriz... Las otras, las que de verdad se toman la casa y nos desinstalan, nos desalojan hasta hacernos botar al suelo las agujas y arrojar las llaves, esas son las que trato de comprender con las palabras y aplacar con las actividades... Sin mucho éxito, como he comprobado recientemente".
Este nuevo blog se plantea entonces como un intento, al modo de Carolina Alonso, de comprender estos puntos de giro que nos desalojan. Considero que el mejor lugar para hacerlo es el diario, como intento de restauración de una monotonía perdida desde hace muchos años. Esta tentativa no es nueva y cada vez que abro un nuevo medio canal de comunicación, ya sea como blog, como fotolog, como space, siempre busco tratar de resarcirme del caos al cual mi vida se dirige con alegre diligencia. Lea por favor este blog como escucha una canción de Bowie, como disfruta una película de Kauffman, como contempla un trazo de Bacon, como le hace el amor a una vieja prostituta sabia: Porque no tengo el poder de controlarme más.

1 comment:

Ana, l'femme de lettres said...

Hola! Supongo que me esperaba un blog de este estilo de parte tuya porque tus puntos de giro merecen un diario y además, nos haces un gran honor a tus queridos lectores al ofrecernos reflexiones "a la Louis" en otro espacio más. Comparto el planteamiento del diario como punto de comprensión de los puntos de giro que sí, definitivamente nos desalojan...Leeré tu blog como quien lee una obra de Louis l'homme de lettres ;-)