Thursday, August 02, 2007

e-mail art

Un pecado inadmisible: la pretensión.
Revisando mi correo viejo, pearllinmortal, encontré una cosa curiosa, era algo así como un borrador, no estoy seguro, también estaban las direcciones de correo de la gente que fastidiaba con mis pretensiones de escritor, pero mucha de esta gente curiosamente recibía bien estos correos. Era, sin saberlo, una especie de post artista o mail artista, en la medida, sobre todo, que lograba provocar y fastidiar al público al generar un caos en sus correos electrónicos con basura estilizada o arte basura, cuál es la diferencia: arte - basura. Pero, como lo he dicho, había curiosamente un tipo de gente que incomprensiblemente recibía con gusto estos correos llenos de diarrea mental: y en esto mi propio universo se desequilibraba, porque podía entender que la gente se irritara con mis verborreas -para nada cortas- pero que existiera gente que efectivamente le cogiera gusto y gracia a estos textos, que incluso los coleccionaran en sus ordenadores e hicieran carpetas llamadas Luis, eso desequilibraba toda mi concepción del universo. Algunos, para colmo de males, incluso se contagiaban de este bicho cibernético anti-literario extrañamente, como una enfermedad que se apoderara de los dedos con el fin de hacer arder las palabras que a uno le dolían en la pantalla y comunicárselo, en un afán de exhibicionismo exótico, a la gente que uno tenía en sus listas de correo. Así que mucha gente puso su granito de arena en generar un nuevo tipo de spam, el spam de letras etílicas que llegaban de vez en cuando en que un individuo, casi un anónimo, se desnudaba por entero en la pantalla a fuerza de palabras y oraciones, a fuerza de escribir y lo que menos importaba en el asunto era la cuestión horrible de la ortografía, no, eso era lo que menos importaba del asunto porque así como no existen cuerpos perfectos y si existen le generan asco a uno, tampoco existía una llamada "calidad alta" de los escritos y a menudo las faltas de ortografía eran mucho más que graves, pero a quién carajos le importaba si estábamos mostrando nuestro corazón?
Bueno, decía que encontré guardado uno de esos correos, que ahora no recuerdo si envié o no a la gente que tenía en mis contactos, pero que resume mucho de esta experiencia. Además, pese a las graves faltas ortográficas y el pecado mortal de la pretensión intelectual, considero que es un texto altamente elevado. Muchos de mis amigos o conocidos que me leían en esa época también concuerdan con ese criterio y me critican precisamente que haya dejado de escribir como antes, dicen que ahora escribo no mal, pero sí aburrido, que ya no soy yo en mis escritos. Mucha de esta gente ya no me lee y abandonó defraudada mis letras, sintiéndose profundamente timados. Creo que tienen absoluta razón y digo que sí, escribo mal en cuanto me cuido por no hacerlo. Lo triste es que ya no puedo escribir como esa época porque ya no soy el de esa época. O sea, en esos textos de ese entonces estaba yo. Ahora no puedo estar allí porque mis textos han cambiado como yo lo he hecho. Confieso que he intentado volver a esos viejos escritos, pero ya no es más que una ridiculez, una farsa, porque ya no siento así, ya no veo así, ya no soy así: yo no soy ese, yo no soy ese escritorucho que lloraba frente al teclado luego de llegar derrotado y obnubilado por la demencia de largas jornadas continuas de alcohol y desesperanza. Sólo esperando que se malentienda esta entrada como se quiera, reproduzco con todos los errores de ortografía, todo el horror estilístico, todo ese caos pretencioso, reproduzco ese correo que encontré hoy en mi viejo e-mail, pearllinmortal, y que no sé si finalmente envié o no, porque estaba tan borracho que no tengo la menor certeza ni siquiera de lo que escribía.

Bueno folks:

GARDEN GUARDIAN-

La noche es otra. Un barniz distinto la cubre. También las horas parecen claras y distorsionadas cuando sus ojos explotan en rojos fulgores de nostalgia y desconsuelo. Esa melancolía atípica que llevas en el seno de tu otro no dispensa de mi comprensión anómala las transacciones hormonales. Eres mi Matryshka. Una luna altanera que tienta al gato a deambular por los tejados en búsqueda de su séptima oportunidad. Y te lovo. Y nunca te agarro porque a cada instante te pierdes de ti misma. Te resuelves entre pequeña y gigante, te deshaces misteriosa y real. >Mi desquebrajado rostro en tus ojos, mis trémulas manos en tus mejillas suplicando por un minuto hecho eterno, para ser feliz contigo fuera de tiempo. Nunca escribí lo verdadero esencial para entender la Carly night. Ahora te he descubierto siendo vaga e inconstante. Mi semblante es un mágico pueblo justo como los otros pueblos fantasmas, hasta que cualquier cosa pasó y te conocí sin sorpresa. Supe que eras tú, mi dulce y vino, en esta noche de verano como todo lo que se dispera en lo que atrapo en un abrazo honesto y cercano a mí. Velvet Underground es la atmosféra que te zigzagea en el humo del cigarillo. Le pregunto a la black magic woman por qué no baila conmigo mientrás sopla su último porro sentido en la carne de su dulce y abierta mente. Estoy tan agradecido por tu no- última danza junto a mí presencia ilusoria. Aprehender el horizonte en una última estampida por saltar y gritar: soy el coco, el demonio. Ser un fragmento, pieza por pieza, y turnar de azul hacía rojo, ir cuesta abajo de ese sol rendido y vivirse en la promesa de un vuelo metáfisico hacía el paraíso de los ojos negros. Por favor no intentar morir esta tarde, mas bien ser el resplandor de un hombre nuevo hecho imagen y semejanza. Muere otro día, la súplica de los sureños fréneticos que se desplazan por el hedor de las cunetas en que los amantes depositaron el entorno de sus concilios lastimosos. Ducho en las lágrimas de un oceáno africano que se esparce en las delicadas gotas de sudor del negro que labra la tierra como un amigo, un cirujano de los frutos de esta tierra, en que come, sueña y muere, por tantos siglos y valles del hombre sin mención luminosa. Sabes que soy un gato. Un loco poltergeist inmune. Tú eres el crisantemo que se oculta al instante en que nace cuando razga mis entrañas carcomidas por el asbesto celestial. Gente odiosa y desagradable me pregunta por ese bienestar en que se acomodan para reír. Encantado me identifico con todo ese dolor de soberbia que aquella señora manifestaba cuando inconforme en su corazón clavaba una espinada rosa y tras sus estriadas piernas, su corazón se preguntaba por el presente de esos hijos muertos que jamás vería mañana. Culpa del sistema de mercados internos en los cuales ellos son el producto a desechar, el pétalo cortado... todo para ver florecer los járdines de Madeline. Madeline lujuriosa y obscena. Aparentar la ausencia es disfrazar de lentejuelas a la calva severa.

- Has visto que últimamente escribes sin amor, sólo por encargo?
-Me he descubierto escribiendo sin sentidos cada vez menos poéticos
- Es que escribes peor?
- Me he descubierto reparando una máquina atrofiada. Queriendo volver a ser el niño tímido que toca las melodías para sus oidos y sus palabras sin encanto. Soy un hombre grande, un obrero, que se esconde sobre las sábanas, como hace 10 años, como cuando era un pequeño anciano, envuelto en lloriqueos insondables, como una mariquita, como un blasfemo. Una prostituta cínica me haría suyo, me comprendería bajo su sucio sexo y me daría palmaditas a la espalda sin reclamar a mi llanto un cese dañino.

Luis must to die.

1 comment:

Kira said...

No Luis, evidentemente no eres el mismo chico de ideas progresivas de años atrás porque has evolucionado; y no es que ahora tus textos sean más aburridos, sino que están enriquecidos de vida y experiencia, de vida real. Un abrazo mon amour en este tu cumpleaños, y que ojalá sigas en ese proceso de evolución que poco a poco va mostrando tu propio estilo.