Monday, January 02, 2006

Miércoles, 23 de Noviembre.

Si el tiempo concediera el instante en que el abejorro se contrajo, tal vez, sin más tapujos que el que ofrece el orden de un discurso que se destroza a sí mismo, cuántas veces se tiene la ocasión de llorar a uno mismo, te preguntamos. Y tal vez tu respuesta no exista. Conecté mi cabeza a un licuador de sentidos, luces de carencia, para a l e l o. Tu intervención en ella. Laura me reclama una vieja añoranza de palabras en el televisor de la plaza intermitente de las flores marchitas. Y era cháchara y basura para su mejor amiga que ahora refulgía en sendas noches de negación a sí misma. Pero siempre había sido lo mismo, sólo que señorita Luis no lo reconocía en ese momento de luces halógenas en la ciudad derrotada de un abismo que era él en esa racha. Si esa pantalla revelaba costas de confort asegurado, se estropeaba la nariz en noches que parecía morir sin retener distancias. Qué otra cosa no fuera la muerte a Marilyn si no la sonrisa negada por el moreno Salinas? Cada puta en esa zona sabía cuidar su culo a su manera. Pero las letras llegaron a Laura como un estallido inesperado de ser en sí misma sin preparación para la pequeña muerte que le depararía en Bahía Cochinos esa tarde. El sol era rojo en los ojos de un muchacho algo pervertido que se hacía diversión en la maña de molestar a las turistas italianas. No existía el momento más propicio para tomar sus cosas y largarse pero ebrio de licor y desamor Laura había procurado por continuar el paso de las horas. Alguien descubrió su mirada muerta y lo delató a las autoridades impertinentes. El profundo frío de Chapinero no demoró en cubrirle su rostro y el sudor de ansiedad penosa empezó a descubrir su vieja piel tras la máscara. Te veo enfermo, le replicó la profesora. Su color no era distinto al color de un viejo mármol de baño público. Llamó por su teléfono móvil a Luis, terminaron por beber un barato ginebra en un oscuro y sórdido bar de metal. Marilyn encaprichaba a los habitantes de paso con sus fragancias a paisajes exóticos de una sensualidad socarrona. Quién daba razón ahora del vuelo de ese abejorro atormentado que ahora se escondía en las sonrisas de mujeres pendencieras que abrumaban las tardes de vaho ilusionista y actos de drama desmedidos? El sobre la cabeza de los normales, el sol sobre las noches, el sol sobre el recuerdo que mataba en vida las mejores ideas de Laura. De nuevo en una situación de emergencia. La Calva adhiere un poco en el ritmo de las horas. -Nada que aprendes. De ese modo su mejor amiga desatendió el asunto al llamado de las ninfas. La luz quemaba en hordas de infección la retina letrada de Laura. Madame Luis desaparecía al instante en que el temor parecía llamarlo por su nombre. El doctor Injerto se divertía a expensas de la historia clínica. Hola, mi amor, acá estoy... Hola!. Siempre se enfrascó en el cristal húmedo de los años. Y llevábamos miles de años consumiendo sustancias tóxicas y follándonos en comunión. Ten en cuenta que yo estaba allí. Pero de allí nadie salió cuerdo. Ten en la cuenta de mis días mi estancia en la comunión perpetua del sexo que me negaba. Los ojos que eran para ver también sirvieron como agujeros en los casos explícitamente necesarios en que no entendíamos la razón de la dirección en que se encaminaba su objeto grosero. Me parece recordar de nuevo los años de cocaína, ron y coca cola, las 4 amigas coordenadas y el vecindario de los muertos. Sabes? No fueron años en que sintiera haber sido humano. Era como una gran roca que aspiraba y sentía hambre, el más puro deseo de consumir y ser consumido. Y mi consumidor se llamaba Arwe. Y mi distribuidor se llamaba Arwe. En los momentos más patéticos usabamos grandes lentes de sol para disimular las ojeras que delataban la vulgar apetencia por la sustancia. Donde el mar reposaba nosotros parecíamos desafiar los límites del ensueño y descubríamos nuevos parajes, nuevos modos de comunicación y entonces empezaba a experimentar viejos recuerdos de telepatía perpendicular. Recuerdo también haber sido rebautizado por las chicas que jamás estuvieron: me decían El Diablo. Entre ellas Marilyn era la más atrevida. Posaba su lengua ardiente en mi trasero cada vez que no la dejara llorar a la sombra de un mal amor no correspondido. Laura era la más introspectiva. Finalmente todos descubrimos que carecía de sexo. Nada más cercano a un angel había visto en vida. Un angel que rogaba por su corrupción y aniquilación entera: una bomba antimateria para mí como cena, por favor. Su mejor amiga era la chica de los ojos carmelí y la sonrisa estropeada. Ella era el paraíso perdido. Mi mayor pecado fue haber entrado a su órbita sin previsión alguna de su muerte interna. La señorita Luis soñaba con hacer cine para gente desfavorecida, es decir, para sí misma. Su mayor falacia consistía en creer que no era una chica y pasar su homosexualidad de manera descarada y grotesca sin un tinte de maquillaje. Yo no era la quinta, sólo desaparecía y aparecía según conveniencia. Yo no tenía nombre ni manera de hacerme llamar. Nunca supieron de mi existencia de no ser por los malos sueños que les levantaba mojadas en sudor, lágrimas y excitación. Alguna vez me rebautizaron El Diablo pero tampoco de ello tenían idea las 4 amigas. Soy culpable y pregunto por la suerte del abejorro. La suerte en el tiempo que hubo de transcurrir entre el momento que lo creé y el instante en que se perdió de mi ficción.

6 comments:

wintermute said...

Herr artiste, los vampiros terminan(amos?) acostumbrandose a la luz del dia. Caminantes diurnos. Recuerdo lejanos amaneceres, caminando por la 19 hacia el oeste (Go west!) a eso de las 8:30 o 9 de la mañana, aun bajo el potente efecto de la cocaina. No solia usar gafas de sol entonces tenia los ojos inyectados en sangre, las pupilas un diminuto punto negro como la cabeza de un alfiler, y la gente que desfilaba al lado mio, o nuestro, eso dependia, me/nos miraba con una extraña curiosidad.
Y alguna vez me vi en un espejo y tenia ese color de baño publico. Uno termina entendiendo muchas cosas.
Un saludo nightwalker.

chacal said...

El 23 de Diciembre, esperando a alguien que no lo merecia, entre a un sitio ("bar gotico" les dicen), donde no habia nadie, y mientras tomaba cerveza, podia escuchar a Ian cantar el Isolation, isolation, tan apropiado para el momento. Luego me encontre con ese nadie y la noche se hizo realmente shadowplay. Ir al centro donde todos los caminos conducen a nadie. y en el cuarto oscuro con una ventana encontre "la verdad".

Es cierto lo de Love will tear us apart. No es una canción muy buena. Prefiero siempre, Leaders of men, Ice age, She's lost control, y de vez en cuando, Komakino.

Respecto al grupo terrorista, le digo que me uniria, siempre y cuando muchas de las victimas sean del departamento de Biología de mi U. Casualmente hoy vi por primera vez Elephant de Gus Van Sant, y la idea me vino a la cabeza.

Un saludo desde la Ice Age

Anonymous said...

Muchas asociaciones libres, parece un juego, si, pero sin pies ni cabeza, sin orden en el discurso, un intento de narrativa que dispersa; tal vez deba llamarse ud. "el último de los vanguardistas"

wintermute said...

Si el Chacal entro el 23 al bar gotico, q me parece solo hay uno en Night city, entonces estuvimos a punto de toparnos. En todo caso los nightwalkers siempre estan cerca uno del otro.
Herr artiste, me interesa su planteamiento del grupuzculo, entonces piensa acometer en contra del Zape? yo tambien tengo unos cuantos nombres de la bloggosfera a los cuales devoraria, solo por el gusto de vomitarlos, diria Cioran.
Un saludo desde el Golden Hint.

ricardocabezas said...

no es la gran cosa don winter.
Estaba en Gato Bardo y no habia nadie, entonces les pedí que pusieran Joy.

Addiction Kerberos said...

Mil años a través de los cristales ardientes, chacal?

Has escuchado la versión que en el lejano año 1995 se hizo de Isolation, es de un grupo llamado Therapy?. Sí, con signo de interrogación al final, el nombre del grupo.

La idea es crear un grupo de misántropos desarraigados que quieran acabar los cimientos en los que se basa esta sociedad, precisamente destruyendo la sociedad.

No soy el último de los vanguardistas, tal vez debido a mi mismo vanguardismo, un vanguardismo tan radical que impide ver el tiempo de la forma lineal en que lo concibe el anónimo. Tan poco vanguardista que concibo que lo que escribo no es suficiente, no es perfecto, no es bueno.. pero sí necesario, necesario para que pueda existir Antonin Artaud, necesario para el pensamiento de Georges Bataille, imprescindible para el pensamiento de Burroughs, requisito de Leary, Influencia primordial de Kafka, inspiración de Sarduy e intuición de Mallarmé. Se pueden defecar en mi poca modestia, gracias a mí, el pasado existe de la forma en que ahora lo hace.

Un saludo desde la muerte
Herr Luis el anónimo