Tuesday, December 05, 2006

TARANTULA



Es como lo que decía mi amigo Pascal: el hombre no es ni poquito la criatura más fuerte de la creación, en cambio, es de lo más vulnerable, lo más de delicado. Pero su contraparte con el universo es el conocimiento de su propia muerte. Y en ese sentido, el saber que está muriendo, el hombre es más fuerte que el universo entero (que desconoce su propio fin).


Deep in the shadows of your deepest secrets
I sleep next to the precepts you hold most dear
Your heart is in my province hour upon hour
I shiver when you feel the cold,
Everything you say I hear

Like a bomb and its fuse,
We bring bright light
But I could be a devil to you
I could bite like a tarantula
Right through the skin
And leave my poison dripping
Deliciously unsuspecting
Protecting you from all harm
Except perhaps from these arms
That hold you

1 comment:

Anonymous said...

Entre minuto y minuto muertes incontables, van a un paso más acelerado que el de la desaparición de las neuronas. Morir sin contar las muertes, saber que nos respira, nos quita aire y nos lo da.