Tuesday, March 21, 2006

L'histoire d'un jeune homme suicidaire:

Hierba Mala.
Marzo 20, Lunes.

No me quedé el viernes en Bogotá sino una hora, me habría gustado tomarme un café con usted, tal vez el otro semestre, o antes, no sé, igual no fue muy grave lo mío: me tomé unas pepas con alcohol y no recuerdo nada más. Lo peor es que fallé porque estaba en una tienda cerca del apartamento y conocían a mi hermano. Fue una bonita laguna. Lástima que fue corta, esperaba una permanante, y al despertarme lo primero que ví fue una ballena vestida de enfermera que me trataba como crash test Jason. La comida fue buena: gelatina tres veces al día y, como si fuera peor, me prohibieron el café por un buen tiempo. La próxima, estoy seguro, no fallo: voy a usar una buena dosis de plomo.

Luis, por favor cuéntele a mis compañeros a ver si justifico dejarlos botados con los trabajos. Si es posible consígame el mail de VIvian que, ilusa, llamaba día y noche. No quería hablar con ella, ni con nadie, pero quisiera por lo menos despedirme y no puedo hablarle.

Jay.

4 comments:

ЧЕЛОВЕК МАШИНА said...

Cartas de suicidas fallidos?

Bisklep said...

Seria una buena serie...

ana's ghost said...

Jay, eh?

Lo siento.

Angela said...

mejor suerte la proxima vez para todos los suicidas fracasados, la dosis nunca parece suficiente