Thursday, November 10, 2005

Reflejos en los cristales: Viernes, 4 de Noviembre.

Me levanté con buen ánimo/ Aún estaba demasiado tenso y los volteaba a ver con odio/ Luego, caminando bajo la vasta noche sucedió algo extraño/ No tuve prisa y cogí el primer bus que pasó/No obstante, no era mucho la idea que tenía sobre que trataba/ Así que la miré con risa y profundo desprecio: ahora es que estás saliendo con Worm?/Quedamos de vernos en la brujula/ En una esquina pude ver como Tirso, araucano que es finalmente, alzaba tontamente las manos/ En un costado estaban los chicos plays del curso/ Paola venía con una gran masa de chicos del curso, entre ellos Emilé/ Mierda, pensé/ Ella me trató de tranquilizar/ Ahora sabía que me había estado preocupando por nada/ Así que estuvimos platicando un rato sobre el video/ Me dieron ganas de preguntarle por el costeño o por Cesar, el del externado/Les gustó la propuesta más de Paola que mía/ Podría estar en la China, en la India, en Marte y reconocería esa risa/ Fuimos hasta Corner y allí discutimos algunos de los aspectos de video/ Ella respondió que me estaba llamando/ Seguía con el mismo gesto estúpido/ A ese irracional orgullo herido inicial se le sumó la ofensa de saberme retado por un tonto provinciano/ Emilé dijo que la idea le había parecido del putas/ Pero no era la risa, la que escuchaba, la risa dulce y suave/ Iba acompañada de un grupo de muchachos fiesteros y ruidosos/ Era obvia la tensa emoción que existía entre todos por presentar algo bueno/No sabía qué decirle a Lee/ Estuve medio día deambulando por la casa como un viejo zombie sin oficio/ Más tarde, pude ver la delgada y alta figura de Jay junto a Leo/ Tras ella iba un grupo de dos y ella iba, muy pegada, a un muchacho cuyo nombre recuerdo era Carlos Tirso/ Se acercó como si me hubiera visto de antes/ Alguien dijo: Algo bueno tenía que haber sido leer a Paulo Coelho/ Ahora ella andaba con ese parche/Nos citamos para el sábado para la realización del video/ Me llené de una furia incontenible y desbordada, una furia de orgullo herido seguramente/ Me les acerqué fuertemente/ Salí a llamar a Kira/ Y la saludé/ You don't need to emerge from nothing/ Recuerdo que su pinta a lo Paul McCartney lo hacían popular en Crabs en la noche Beatles/ You don't need to tell away/Al llegar llamé a Paola/ Recordaba las palabras de quien fue pink: dicen que ahora Worm (guitarrista de una ilustre banda llamada Peinados Nuevos y araucano de profesión) y todo ese parche dejaron la marihuana, por fin después de tanto tiempo, para darle al perico/ Aha tha's right/ Me dijo que no tenía dinero y le hice una cara de: qué puedo hacer/ En uno de esos arrebatos pateó las ventanas traseras del auto y provocó un desastre tan hermoso que me hubiera encantado registrar/ Y su hermana hippie fue la primera en negarlo rotundamente, con una risa burlona, como diciendo: ja, si ahora se está metiendo es con mi exnovio/ Diferente, seguramente porque ya no deseaba más estar con ella/Otra vez el mismo trajin de correr/Le pregunté a Linda Lee si en realidad esa levantada de manos significaba algo/ Quedamos de vernos a las 6:30, cerca a su Universidad/Pensé: bonitos elementos con los que te has involucrado, ex Pink/No contaba con más de 20 años seguramente/Estaba algo preocupado por el trabajo de Irreversible/ Salí a caminar bajo el atardecer consumiendo todo el cansancio burocrático de la ciudad para mí solo/Pude ver que había tensión en el grupo de ellos/ Recordé la conversación con J hace unos días: nada más peligroso que una manada de canallas juntos/Era una risa distinta, que a fuerza de escucharla el último año, podría reconocer hasta en mis peores pesadillas/ Los separé con brusquedad/ Salía a comer un pedazo de carne barata con sabor a perol recocinado/Recordé cómo ella me había hecho quedar mal ante la casa de Santo, diciéndoles a todos que yo era un drogadicto y lo “diferente” que ahora era/ Entraron dos punkeras a pedir prestado el baño/Bonitos elementos con los que te has juntado/ Reflejos en los cristales/ Él quedó sin palabras/ Una se quedó junto a mí/Luego reaccionaron todos los chicos y un pesado golpe de silencio cubrió la cara de todos/Le golpeaba en la ventana y vi como la sensación de impotencia, arrebato y dolor se apoderaban de él/ Luego vinieron los reproches de ella y en ese justo momento pude ver que era imposible un consenso, me retiré y me sentí miserable por haberla dejado sola/ Todo pareció transcurrir como un suceso que todos desearíamos pasar por alto/Dije en voz baja: quieres pelea? con mucho gusto/ Se ve muy provocativa, me dijo/ Volteé la cara y sin lugar a dudas era quien había sido Pink en un tiempo y ahora sólo son estragos/ Lo saludé como muestra de un profundo desprecio/Al poder hacerme campo en el circulo vi como un muchacho, enfurecido por el destino de su amigo, arremetía contra el taxi/ Me descuidé en un instante y Emilé me saludó/ Cuando estuve cara a cara con el contendor, pude ver esa cara de tonto que no sabe reaccionar cuando está usando por primeras veces cocaína/ También sentí la presencia de un grupo mucho más grande de lo que me había imaginado/ Luego de un largo rato, llegó Oscar/Ese mismo alguien soltó esa risa que reconocería hasta en el lugar más recóndito del mundo/ Ella quedó inmutada/Bien, era una tranquilidad de dejar de sufrir por cosas vanas y preocuparme por lo que realmente valía la pena/Y no había hecho el trabajo/ Bonitos elementos con los que te has juntado, fue lo que pensé/ Levanté la mirada y un negro con cara de estúpido y dos metros estaba atrás del retador/ Ex Pink te inserta en una velocidad y ritmo de escalofrios/ Reí/No era una tranquilidad de desantención del asunto/ La hermana hippie por fin no pudo hacer nada y ex Pink, más por el deseo de conocer a Lee, que por decir algo se regó en un discurso que pretendía ser moralista, maternalista y de buena amiga/Me pidió una papa/Ese sentimiento me acaparó todo el corazón/Pude ver entonces que no me estaba llamando, me estaba confrontando/ Me hice a la sombra del triste arbolito/ Su vestido era el que le había traído de USA/ Era un idiota hippie rezagado de nombre J-Paul/ Todos hicieron cara de costernados, como de: qué man tan bruto/ Salí, estuve un rato más con ellos, pero no fue demasiado divertido luego/ Quien había sido pink se llenó de rabia y para justificar su mala posición empezó a replicarme que no tenía derecho a hacerle shows, que había leído en mi diario que había estado la noche anterior con la mujer de mi vida, que era un irrespetuoso con ella/Ahora estaba tan tranquilo como si nada hubiera pasado/ Al escuchar un llanto femenino me sentí tentado y fui hasta el lugar del accidente/También pude notar como los araucanos no saben abrazar a una mujer/Esperé a Kira un rato largo/ La hermana hippie trató de decirme algo más y la callé con el dedo/ Salimos algo molestos por una tonta pelea que tuvimos en el interior del bar/También pude ver el panorama y un profundo peso de arrepentimiento, vergüenza e irreparabilidad me acongojó/ Quedé pasmado porque las cosas pasaron a una velocidad inimaginable/ Escuchaba Into the dark de Marc Moulin/Por un momento pensé morir cuando ella decidió partir/ Su hermana hippie la trataba de contener/ Me dio risa por lo convencido que sonó el discurso y a la vez sentí pena porque exPink al conocerle el rostro a Lee se iba a amargar inconteniblemente por creer que (y por qué) la había dejado por ella: otra idea falsa/ Me senté en Ice Revolution a esperar la llegada de Lain/Volví la mirada y era uno de los ilustres miembros de la profunda banda: Peinados Nuevos/ Arrollando por completo tanto a Lee como a mí/ En un instante un golpe seco de frenazo de carro penetró todo el área de influencia/Recordé las miles de veces patéticas en que la hippie se metía en nuestras discusiones/ Dije mucha ridiculez, mucha cursilería esa noche, pero todo salía como yo lo sentía/ Cuando me dí cuenta ya eran las 12 pasadas/Cuántas veces no amenazaba con tirarse a los carros o se rasgaba las vestiduras, en tanto más abierto fuera el sitio mucho mejor/ Un calor imposible hacía que te dieran ganas de desnudarte en el acto/ Pude ver que la cintura de exPink estaba en un peor estado/Algo así como que yo era un asco de tipo por hacerle “show” a la ex estando con otra, como que yo revelaba todos los aspectos de la relación con lee en mi diario y que en definitiva, me quedara bien claro que ella no quería nada más conmigo/ Pensé cuántos chicos atropellan en el mismo lugar etílico de borracheras vastas, patéticas y tristes de eternas noches sin fortuna/ Alguien saludaba a Carlos detrás de mí/ Sentí que había perdido la discusión, que no había tenido sentido, que había sido supremamente egoísta y que me odiaba por esa razón/Pensaba que tenía tantas cosas por decirle que lo mejor que podía era no hacer el ridículo hablando/ Su aspecto era el de una cualquiera/ En un último impulso por no terminar de dañar más todo lo que había dañado, le clamé que por favor no me dejara solo/ Ella lo alejó cordialmente, para que seguramente la abrazara luego sin resentimientos/ Odié a exPink por haber sido tan bitchy, sobre todo con Lee/El corazón dejó de palpitar de rabia y sentí una inmensa tranquilidad/ Creen en su cosmovisión ruda y básica del mundo que una mujer es una vaca/ Fuimos hasta el Sauna y pude ver como el cansancio vencía a Kira/Me sentí como una gueva por haber tratado de jugar al veneno con una víbora tan sólo con mi saliva/ Recuerdo como ex pink era ama tanto del ilusionismo como del histrionismo/ No puedo negar que también andaba exhausto/ Una risa forzada, seca, hipócrita y cínica/ Pero ahora un mayor temor me abarcaba el corazón/ Por respeto no lo hice/ Se fue indignada y observé como Tirso, el ex de su hermana, la agarraba vulgarmente de la cintura/ Fuimos hasta Kaldivia y pedimos dos cafés/ Tenía que hacer lo imposible por aplacarle ese guiño en los ojos/ ExPink quedó ofendida y se dirigió con rudeza hacía nosotros/Le dije que por favor hiciera todo lo posible por reunirnos sin que Emilé se diera cuenta/ Nos dirigimos a Natural Flow/Habían atropellado a un chico/

Tuesday, November 08, 2005

EN ESTE PRECISO MOMENTO

EN ESTE PRECISO MOMENTO SE ESTÁ ESCRIBIENDO EL DIARIO DE UN MALDITO HOMBRE JOVEN TRISTE QUE TAL VEZ ESTÁ CONECTADO A UN IPOD O HABLANDO SANDECES.

Sábado, 5 de Noviembre.

Un fuerte rayo de sol intemperante contra mi cara se encargó de hacerme notar que aún estaba vivo en este mundo. Me acordé de las boletas que mi amiga Anna había prometido para el estreno de 2046. Lo primero que hice fue buscar infructuosamente su número de celular por todos lados. Entré a MSN con la esperanza remota de encontrarla. Nunca llegó. Me reprendí por bruto. Linda Lee también se levantó. Revisó su correo y en MSN un chico la invitaba a la misma premier. Me di cuenta que el trabajo que tú no haces lo pueden hacer los otros y tendí a amargarme un rato pero Kira pareció comprenderme y me hizo prometerle que apenas la estrenaran a nivel nacional tenía que llevarla. La insté a bañarse mientrás intentaba preparar una columna para la clase de la mañana. Mi madre hablaba por télefono, mi padre tras mi espalda para utilizar el computador, el reloj corriendo como loco. Finalmente no pude hacer ni mierda, me alisté con ligereza, preparé la cámara de video y salí a la calle con Linda. Demasiado tarde era ahora, tomamos un taxi que nos llevó en 20 minutos hasta el centro. Me despedí en la entrada del <> de Linda Lee y salí corriendo a clase. El cucho marica no había llegado y yo estaba con la tristeza a flor de piel. No saludé a nadie al llegar y me hice al rincón. Lo que más me duele de la operación que me hice en los ojos es saberme incapaz de soltar lágrimas. Así que me ayudé con las gotas y de ese modo me sentí un poco mejor. Sonaba música electrónica de los lejanos años 2002. Cuando volví la cara pude ver a Juliana, Rodrigo, Ciro y otras chicas. Rodrigo me dijo algo que no pude escuchar y le saludé con la mano. Luego recapacité, fui hasta donde ellos estaban, los saludé bien y les pregunté sobre sus vidas. Empezó la clase. Hubo un momento en que me quedé dormido sobre el ejercicio de redacción que nos puso el cucho. Él se acercó silenciosamente, me tomó del hombro y me dijo: qué pasa. Hice cara de estúpido y lo ignoré. Al terminar de clase salimos al encuentro del novio de Paola con Paola. Paola sólo hablaba del video, estaba demasiado entusiasmada y ya me la imaginaba con una profunda decepción en la tarde. Fuimos hasta el armario, Paola pidió un almuerzo con carne y yo una bandeja paisa. El novio de Paola, Oscar, al rato se antojó de la bandeja y pidió una para él. En esos instantes llamó José Luis a Paola y le dijo que paila, que no podía grabar hoy. La cara de Paola se transformó en un gesto de dolor muy áspero. Seguimos hasta la casa de la topo, dormí al ritmo de Rammstein durante el trayecto. Nos bajamos en un feo potrero por la 153. .. Eran ya casi las 3, al rato llegó Alejandro y nos concentramos en analizar la locación. Nos dimos cuenta que el baño de la casa de topo no servía y nos amargamos un rato. Mientrás tanto, yo me alistaba para mi papel en el video: el papel de una travesti maricona. Fui al cuarto de topo y ella me mostró unas blusas, de la cual la que más me gustó fue una verde fluorescente. Me pasó unas medias ajustadas de rayas, a la usanza punk. También una corta falda que me hacía sentir demasiado secsy discos. Luego, una balaca. Salí a desfilarle a los chicos y me miraban con cara de horror, asco y satisfacción de que resultara tan grotesco como el papel lo exigía. Los chistes sobre mi sexo empezaron a fluir, sin molestarme demasiado realmente. Ni siquiera tengo un sexo para defender: soy un asexual confeso. Empezamos a ver que todo estaba saliendo realmente mal, pensamos en unas locaciones más adecuadas en el centro y antes de que las cosas se pusieran mucho más densas sugerí que fueramos yendo al centro. Se fueron Alejandro, Paola y Oscar. Quedé a esperar a Danny con la topo y la otra amiga. Les hablé un rato a las chicas sobre mi vida y ellas sobre sus vidas. Pensé que hacer un video porno en ese instante sería algo muy guarro y vomitivo. Al rato llamó Paola, se habían varado. Salimos a llamar a Danny, pero en la entrada lo encontramos. Así que llamamos a Paola diciéndole que ya ibamos para allá con él. Nos devolvimos al apartamento de topo, alistamos las cosas y salimos al rescate de nuestros desafortunados compañeros. Los recogimos, todos con cara de horror y realmente a mí no es que me importara mucho todo el espectáculo que se estaba empezando a generar. Estaba demasiado tránquilo. Al llegar al centro fuimos a donde don Tito, le comentamos la idea y no puso problema para la grabación ya que Paola y Oscar son sus clientes favoritos. El baño estaba perfecto. Salí con topo a comprar una pistola y algo para hacer sangre. Al llegar me cambié y quedé muy linda. Topo me maquilló. Ahora era el centro de atracción en el cuchitril de don tito. Las chicas no paraban de reír viéndome vestido como toda una travesti punk. La gente que pasaba se quedaba a mirarme perpleja. Había un borracho que me coqueteaba y yo me sentía codiciada y sexy de una manera baja, repulsiva. Estuvimos grabando hasta que nos dieron las 9 y nos sacaron finalmente del sitio. LLamé a Kira para que me cayera pero no llegaba. Así que salimos tras el encuentro de ella en la 19. La encontramos pasando la calle y yo me bajé del carro de Danny, corriendo y gritando: Kiraaa.. con la pistola en la mano, un bus casi me arrasa. La convide a la fiesta en casa de topo y dijo que realmente no estaba en un muy buen mood. La entendí, le di un beso, estaba muy bonita y me fui. Adentro en el carro de Danny nos reíamos y ellos me hacían saber lo graciosa que fue la situación de verme bajando, aún con colorete en los labios, casi arrollado, con la pistola en la mano, gritando y corriendo por toda la 19 con séptima. Me decían que diera gracias a Dios que no habían agentes en ese momento, pues de verme, corriendo con una pistola en todo el centro, de una vez me hubieran agarrado a bala. Reía mucho y me mostraba muy amable con el grupo que iba. Al llegar a casa de topo ella me ofreció un café el cual quise tomar con toda la disposición pero noté con horror que estaba lleno de motas. Y no sé de dónde diablos puede haber mota en un café. Lo tomé forzadamente, conteniendo el vómito. Estuve un rato conversando con ellos, hablando sobre el significado de los besos, del amor. Finalmente el sueño terminó venciéndome y le pedí a topo una cama donde dormir. Sonaba Alpha en mis auriculares.

Domingo, 6 de Noviembre. La toma.

Al levantarme, algo peturbado de la noche anterior, me encuentro en un improvisado salón de estudio, dentro de un incómodo sofacama y con un leve sentimiento de ahogo en el pecho. Me recupero y me doy cuenta que había pasado la noche en casa de la topito, de quien había hablado en una ocasión anterior, haciendo énfasis en su legendario piercing/barro. Ella me ofrece algo de arroz con pollo y le digo con resolución: no, muchas gracias. Tampoco recibo nada de tomar. Así que espero a que Danny esté listo y cuando lo está salimos antes de que todos se levanten. Danny me hace saber que no es muy hábil para conducirse por el norte así que le indico la mejor manera para llegar hasta la boyacá. Me bajo cerca a la casa y no encuentro el arma: topito se la había quedado para ella. Entro a la cafetería de siempre y pido un café junto a un pan de bono. Escucho música electrónica y la gente entra y sale como espectros sin vida en los vitrales gastados. Al llegar a la casa veo que todos la tienen sitiada y me pone algo molesto la situación. Trato de aplacarme. No hago nada en absoluto sino pensar en los zombies y rascarme las bolas. Salimos a comer Papá, Mamá, Hermano, Sobrino y despojo de Luisito en la oscuridad de quién sabe qué virus letal. Me comí un chuleton triste. Mi padre un bifé triste. Mi madre una punta de anca triste. Mi hermano otro bifé triste y para el niño un medio baby triste. Luego de la comida salí a caminar por el crepúsculo de un cielo espectral. Escuchaba Enigma MCMXC A.D. Al voltear a ver los carros choqué con un arcoiris naciente. Se me antojaba un delicioso café. Traté de llegar hasta McDonalds pero no pude entrar por el olor a risa de niños crueles. Seguí hasta encontrar un Dunkin' Donuts. Pedí un delicioso café y eché una ojeada a las donas. Me llamó la atención la Ecler así que se la pedí a un muchacho que me miraba taimadamente como con ganas de molerme a golpes. Al entregármela pude ver que en su antemano tenía el tatuaje de un pentagrama satánico y eso me llamó mucho la atención puesto que había estado pensando en mi amigo de la oscuridad en todo el trayecto. Lo vi como una premonición del loser primordial así que le hice diálogo al chico. Le solicité que me dejara detallar su tatuaje y empezamos a hablar de proyectos de tatuajes futuros, de pentagramas de grupos de black metal, de drogas perfectas. Giovanny se llamaba este muchacho, su cara estaba impregnada de acné postadolescente, su postura era algo más firme que la mía pero también delataba lo cansado que estaba de la vida, sus ojos expresaban una decepción amorosa profunda. Without you, without you everything falls apart.. without you. La conversación giró hacía el profundo sentido de los pentagramas en las antiguas creencias nórdicas luego satanizadas por el clero en el medioevo. También tuvo tiempo para hablarme de la armonía universal que expresaba el pentagrama dentro del sistema númerico Phi. Me comentó que era la misma base con la que Leonardo Da Vinci había desarrollado el método para dibujar el cuerpo humano. En un instante tuve una leve ausencia de mí mismo y me concentré en detallar la escena de los bonitos niños rubios bañados en el imponente sol de tarde mientrás devoraba con gusto el ecler. Al voltear la vista hacía el mostrador Giovanny me miraba con cara de tristeza y me comentó algo inaudible debido a Enigma en mis oidos. Me desconecté y seguimos hablando, me contactó con su personal tatuador y nos despedimos. Al llegar a casa me encontré a Madame Tristesse en el MSN cosa que me alegró pues había estado pensando desde temprano en llamarla. Quedamos en vernos luego para ver una película en la avenida chile. Me dio la noche por estar siguiendo el juego de Kira de montar mi profile en Hi5. Salí a la calle como una loca sin calzones y corrí hasta llegar al trans/infierno. Al llegar a Granahorrar me dí cuenta que había llegado tarde 15 minutos pero también me di cuenta que Madame Tristesse iba a demorar un rato más en llegar debido a la escasez casi absoluta de transporte por la zona. Llegó a las 8.30. Mientrás tanto yo había estado haciendo retratos imaginarios de la iglesia. Fuimos a Crabs un instante y pude ver lo gigantezco que se había vuelto desde la última vez que había estado, ya hace casi 2 años. Sonaba esa música que devoraba en mi infancia por el afán de aprehender todo el universo rock para mí mismo y que ahora me resulta fastidiosa. Entramos a la película: Contra la pared. Supongo que el título se debe a la escena en que el chico se estrella contra una pared escuchando a todo volumen I feel you de depeche mode. Buena película que clasificaría bajo el improbable sello de: turkish-punk. Es muy buena película hasta el instante impreciso en que deseas que se termine de una buena vez por todas: sí, resulta larga y predecible después de un rato. Al salir un par de chicas bonitas y buenas junto a una unidad de chico bonito y bueno salen comentando toda la película con cara de absortos. También critican una vaya publicitaria. La unidad de chico bonito y bueno entra al baño a hacer cosas bonitas y buenas y quedan las chicas bonitas y buenas comentando más cosas sobre la película turkish-punk. Una de ellas dice, precisando cada consonante en su boca: D-e-v-a-s-t-a-d-o-r-a. Me da risa y me alejo. Logramos tomar un bus a esas alturas de la noche con Madame Tristesse. Antes de llegar a la casa nos detenemos en Carulla y compramos alguna cosas. Al llegar a la casa estaba el hermano viendo TV. Nos arrullamos bajo la "dulce" voz de Tom Waits.

Lunes, 7 de Noviembre.

Declaraciones a través de un diario de un hombre joven triste.

1- Declaro que ayer fue un día exquisitamente dulce y triste.
2- Declaro que me siento morir en un atardecer inaprehensible de melancolía y ella.
3- Declaro que fue un buen instante haber hecho sonar Gabriel de Lamb en una esquina, en el justo momento.
4- Siento que las palabras interrumpen todo y declaro que es mejor hacer fluir el silencio, a pesar de que te sientas perdido en un intento fallido de descifrar su mirada.
5- Que me muero anoche como las gotas de sangre que se esparcen de un cuentagotas usado en viejas agujas de la noche Karlo, la danza Karlo, las eternas veces.
6- A veces, declara el hombre en la oscuridad, siento que mis pensamientos suelen llevarme a lugares fantásticos, absurdos e irreales con el fin de hacer respirar al dolor por sí mismo, sin intervención alguna de la conciencia de estar sufriendo.
7- La muerte como afirmación de la vida es una idea que me atrae tenazmente. Dice Luis como si estuviera hablando ante un auditorio de travestis con doctorado en tesis tecnopaganas. He dado muerte a una relación amorosa para demostrarme que puedo amar, continúa ya sin pantalones. Hace sonar desde una frontera invisible Swords de Leftfield y empieza a bailar como si de Drum n' Bass se tratara. Un travesti se levanta de la sesión y dice que es hora de una noche karlo, continuas reverberaciones de música para Karlo. Cristales de vidrio suenan como un golpe fuerte y seco. La casa de los fantasmas empieza a apoderarse de la función de una manera atrevida e impertinente.
8 Declaración de un diario que atenta gravemente contra la división entre lo privado y lo público: Desearía ser degollado violando a la chica a quien hubiera podido decir: eres la noche.
9- En alguna entrevista para la BBC de londres a Jean Genet, genio poeta dramaturgo y novelista francés al que jamás he leído (aunque lo desearía hacer con un ardor frenético), le preguntaban : Qu'est ce que l'amour? Respondía con una brillante ironía: l'amour o la mort?: nunca he podido diferenciar estos dos términos. Risas dentro del equipo documentalista: jamás sabrían si les estaba hablando en serio o simplemente le tomaba el pelo a sus ridículos acentos británicos.
10- La muerte y el amor copulan como el día y la noche, como lo público y lo privado, como mi día con el día suyo, como mi palpitar de ojos con el grito orgásmico que otro le proporciona a la mujer que alguna vez amé, como mis dedos con las teclas impalpables que resultan en la pantalla de silencio de los computadores. Sentimiento final de impotencia ante un universo de esplendor sexual que te anula y te niega en ráfagas de tiempo. Y tú ahora como siempre: eres la noche.

Friday, November 04, 2005

Jueves, 3 de Noviembre. World Ablaze.

Por la mañana, un fuerte rayo de sol se encargó de levantarme. Traté de hacerlo un buen par de veces, pero siempre terminaba vociferando y volviéndome a acostar. Una y otra vez lo mismo. La ruta de Alma llega y yo sigo en esa constante lucha. Ella también se despierta y me pregunta: qué pasa. Tengo mucho sueño pero necesito llegar a clase de 9 am y eso me amarga. Me levanto a la fuerza, cierro las cortinas para que ella pueda dormir. Una larga ducha con agua caliente me reconforta un poco. Al volver al cuarto la encuentro levantada. Ella se ducha y yo desayuno. Ella desayuna y yo le hablo de no sé que sandez. Me gusta verla reír, se ha levantado de buen ánimo y eso me relaja a mí también. Pensé que en la casa mi familia iba a estar molesta conmigo por llegar bastante entrada la mañana y haber tenido el descaro de despertarlos para pedirles dinero para el taxi. No estaban molestos, también estaban de buen humor porque tenían visita en la noche. Ahora estaba tranquilo. Un hombre tranquilo. Salimos al horrible sol mañanero. Le comenté que no entendía por qué luego de una noche de farra siempre el sol del otro día era una mierda. Ella asentía, pensaba en otras cosas. Tomamos el bus. Pagué. Logré conseguir un puesto doble. Ahora éramos dos hermosas extrañas criaturas perdidas en el extraño limbo del sueño/vigilia. Una metalera nos observaba con interrogación. Le programé todo un listado de canciones para su dulce sueño. Le conecté la banda de sonido a su oido, acto que se me antojaba de un profundo erotismo. Me he convertido ultimamente en un chico de tendencias tecnofetichistas. Primero fue Lullaby de The Cure. Recibió amablemente ese guiño. Pasé a Breathe, Télépopmusik. Luego ella me programó Dig up her Bones de Misfits y le respondí con Be Quiet and Drive de Deftones. El bus se demoró una eternidad, fingí molestia por ello y afán para clase: mentiras: era un chico feliz teniéndole el sueño en un frágil abrazo. Deseé con toda mi vida que este recorrido jamás llegara a su fin. Me despedí de ella, ella continuó su trayecto. Al bajarme del bus me sentí desgraciado sin ella. La extrañaba como una droga. La deseaba como una droga benévola. En clase me descubrí cabeceando un centenar de veces. Tuve que usar gafas en ocasiones para disimular un poco la carencia de sueño y de Kira. Los chicos hablaban de sus proyectos y yo trataba de mantenerme despierto, amigo. Una chica me regaló unos cheese trix de tocineta y me los devoré ahí mismo en clase. Le pedí descaradamente otro y me lo regaló de muy buena gana. A la salida de clase, con Paola y Milton en Oma, hablando como un buen trio de Universitarios Pilos. Qué farsa. Ahora estaba sentado en una silla cromada de carencia y extrema necesidad. Qué farsa, amigo. No sé qué era lo que tanto hablaba. Ultimamente me he vuelto un cadaver parlanchín que oculta todo su mundo de frustración en palabras y discursos sueltos e impertinentes. Dije algo muy gracioso y todos quedaron como perplejos por lo impertinente. Así que trate de hacer mofa de mí mismo y dije: claro, el minuto inclusive de Luis. Rieron como un buen duo de chicos Universitarios Pilos. Almorzamos en un lugar llamado El Armario. Allí seguía hablando como si me hubieran dado cuerda, Paola se limitaba a reírse de mis números y Milton se concentraba sin mucho éxito en las fotocopias para clase con A. Caro. Nos despedimos a la entrada de la U y fui hasta el salón. No había llegado nadie. Empezaron a llegar y la clase empezó como a la 1.20, no recuerdo. Antes Angélica se había detenido a decirme algo y yo le respondía. Me preguntó que qué escuchaba y le dije que música nueva era. Me interrogó entonces acerca de una persona genuinamente atea. Le respondí que se había equivocado de chico. No hacía mucho había visto pasar a un antiguo profesor de Filosofía Medieval, así que le sugerí buscarlo. Lo buscamos infructuosamente y terminamos devolviéndonos a clase. En clase hablabamos sobre el dinero. Comenté algo de la visión de Freud sobre el dinero. No le gustaron a la profesora las aluciones a las heces fecales y la etapa anal. Un muchacho de gafas me miraba con cara de asco, y las chicas bonitas y mamonas me miraban con curiosidad. El tema cambió ahí mismo. Las siguientes aseveraciones sobre el dinero me aburrían con inmensa fuerza. Me levanté un par de ocasiones para luchar contra el sueño. La clase por fin terminó y yo di gracias a Dios. En la brújula me encontré nuevamente con Paola. Habíamos quedado de vernos con una chica para hablar sobre el video. Esta chica, a la que llaman El Topo, fue famosa en una época por usar un piercing blanco sobre su morena cara pequeña que más parecía un barro a punto de explotar que un piercing. Topo estaba gozando con el sol y yo estaba tras la amable sombra de un arbolito. Topo nos convidaba al sol, donde ella ya parecía un camarón. Le dije a Paola: no way girl, no voy a ese sol de mierda ni loco. Así que topito se dirigió hacia nosotros molesta. Habló con Paola como una media hora mientrás yo andaba perdido pensando en los cristales de métano que conseguiría para partir de este universo. Terminaron de hablar, Topo volvió al sol y Paola se fue con prisa. Un inmenso sentimiento de vacuidad se apoderó de mi ser en ese momento y traté de aplacarlo escuchando algo de Leatherstrip. Dos horas en la sala de sistemas escribiendo el día anterior. El blogger no lo registró y me dio un ardor en el pecho de dolor y soledad. Llamé a Madame Tristesse, dijo que andaba mamadísima, nos veíamos otro día. Así que me dirigí algo alegre y simpático, con un movimiento glamouroso hacía el centro de la interzona en busca de jarabes alucinógenos que me hicieran danzar toda la noche sobre chocolate caliente sobre fresas jugosas. Saltaba y abrazaba a los polis, las colegialas me acompañaban como coristas de un musical italiano. Un metalero se soltó el pelo y me dijo: Yo te diré lo que podemos hacer amémonos a escondidas, nena. Estemos dónde nadie esté. Hagámos de nuestro amor el secreto más profundo aunque lo cante todo el mundo y qué!!!! Me dirigí hacían las aguas y me pareció que la gente estaba muerta de tristeza y soledad. La brisa me dio fuerzas y me devolví de nuevo al punto de partida. Recordé a un viejo llamado Wintermute y me detuve en el café Florida. Tomé un chocolate y un tamal. Comida pesada pero la necesitaba para poder contener estas ganas inmensas de llorar y amar y bailar. El bus se demoró un rato en pasar y pude ver como la gente me miraba. Supuse que estaba demasiado pálido ya a esas horas, una palidez espantosa y espectacular. Tomé el bus y encontré asiento. Killswitch engage sonaba como el diablo en mis audifonos. Set this World ablaze. We alone remain. La mejor banda de metal de los últimos años Killswitch engage. En ocasiones me encontraba cabeceando, pero ya no de sueño sino de puro metal, de puro dejarme llevar por los excelentes riffs de guitarra de esta banda, la enérgica voz del negro, la bateria poderosa. Otra vez el sueño de poseer un Jeep, armado de rifles y disparando a diestra y siniestra sobre la belleza kitsch de este mundo podrido. Un chico con pinta tan rockera como los integrantes de San Alejo se sentó a mi lado y disfruté haciéndole la vida imposible con el sonido que brotaba de mis parlantes a puro demonio. Fuck You pretty boy. Llegué a mi casa. Cuando timbré pude ver la desilusión de todos que fuera yo y no los invitados. Me senté a esperar la llamada de Madame Tristesse. Me llamó y hablamos un buen rato. Me detuve a ver los premios grammy latinos. Comí lasaña. Ya el día no me deparaba más. Me acosté a dormir todo el agotamiento del día anterior.

Amén por Luis, que está en los cielos.

Thursday, November 03, 2005

Miércoles, 2 de Noviembre.


Gasté dos horas tratando de organizar un día demasiado agitado en la interzone y el hijueputa blogger no lo bajó. Mala suerte digital supongo o corrección inflexible del sistema a texts demasiado largos con poco contenido reflexivo (menthal diarrhea). En resumidas cuentas, el día miércoles fue uno de aquellos días agitados, supremamente carnales, sin poca retribución espiritual y mucho desgaste tanto físico como moral. Sobre la fiesta en chachaclub, estuvo muy bien hasta que empezó esa perrata banda mezclacintas, cuyo cantante más parecía salido de un balneario tolimense que de la escena propia new wave. El punto del colmo fue cuando tocaron un asqueroso bizarre love triangle y remataron cagándose en la memoria del pobre Curtis haciendo un pésimo cover de Love Will tear us apart. Ahora el cantante no se definía si por un falsete apestoso o por el tono de voz de Curtis, con lo que resultó una pésima parodia desafortunada que terminó amargandome profundamente el rato. El resto de canciones seguían un mismo esquema aburrido de golpes secos de una bateria insípida, un bajo fuerte y monótono, una guitarra distorsionada sin mucha presencia y la voz como si hubiera pasado por un terrible proceso tecnológico que la hiciera sonar como las ardillitas Chip & Dale. No sé qué putas piensan estos chicos qué es el new wave. Tal vez creen que es un mismo esquema básico de composición, pero se olvidan de pretensiones más profundas tanto en sonido como en líricas que encuentras en las canciones de Joy Division, Bauhaus, Dead Can Dance, Velvet Underground. Estas pretenciones, la verdadera razón de ser y pertinencia del new wave en la historia del rock, sencillamente no llegaron a estos lares. Como toda clase de géneros a esta provincia de mierda sólo llega la pose, el esquema básico, la mera forma rídicula de posar la jeta y menear las caderas... y quien quiere llegar más lejos, se refugia en las drogas de sus ídolos sin jamás llegar a compartir un chispazo realmente genuino que lo haga parte de aquel gran movimiento al cual quiere pertenecer. Me amargué pero a la vez estaba como en un sueño 41 pisos arriba del frío suelo capitalino con Madame Tristesse, el verdadero ser del día Miércoles, la alegria y la agitación de compartir con ella estos ratos de confrontación con la estúpidez universal. La vista del sitio era preciosa pero el ambiente estaba pesado por culpa de los gorilas vulgares de seguridad y uno que otro sapo de gafas. Me alegró haber estado ese día con Kira. Escuchar Crystal de New Order mientrás nos ahogabamos en el desolador frío de chapinero a la entrada del sitio. Otro rato en cualquier tienda de la esquina abrazándonos con la melancolía de la voz de Nat King Cole cantando boleros en español. Un buen día... pero los días tranquilos hace mucho que dejaron de pertenecer a mí.

La melancolía es tan dulce... Tantas cosas en mi mente, no dejan cerrar mis ojos. He soñado tanto despierto, que para qué dormir.

Wednesday, November 02, 2005

Martes, 1 de Noviembre.

En cuanto pude, trate de resistir las ganas de crear un diario. Ayer finalmente sucumbí, como un modo de tratar de hilar los múltiples eventos que en mi vida se desencadenan y me envuelven de una manera en la cual yo no puedo responder. Todo el día me estuvo rondando, a manera de reclamo, un poema de Constantino Cavafis que trata sobre lo canalla que es hacer vox populi una vida miserable:

CUANTO PUEDAS
Y si no puedes hacer tu vida como la quieres,
en esto esfuérzate al menos
cuanto puedas: no la envilezcas
en el contacto excesivo con la gente,
en demasiados trajines y conversaciones.
No la envilezcas llevándola,
trayéndola a menudo y exponiéndola
a la torpeza cotidiana
de las compañías y las relaciones,
hasta que llegue a ser pesada como una extraña.

Y ayer fue uno de esos días viles en que me dediqué por completo a hablar exclusivamente del "maravilloso" universo Luis. Primero, gasté toda la mañana creando este absurdo proyecto de diario que ahora me averguenza pero que seguiré por mera canallada. En la tarde, fui hasta casa de Santos para reclamarle el cd de Rammstein / reise reise. No estaba y me entró una extraña sensación de melancolía y sobrecogimiento mientras el sol se encarnizaba contra mi cara. Sol de lluvia intuí. Así que me apresuré a llegar hasta Cafam de La Floresta. Apenas entré pude sentir con alivio como caían unas taimadas gotas sobre los techados artificiales del centro comercial. Allí compré ese famoso jugo de naranja natural embotellado que me recordaban los días Karlito y Alejo. Tirado más que sentado, consumí el jugo lentamente mientrás veía la muerte de los sentidos en la oscuridad de un cinema cerrado. En mi Ipod sonaba con desesperación Astor Piazolla - The Rough Dancer and the cyclical night. Creería(quisiera) haber visto a un hombre de aquellos días del bar la Mariquera, también recordé la vez que uno me saludó y la cara de estupefacción de Karlito y Alejo. Di una vuelta de zombie estúpido por los almacenes, me detuve a ver sombreros y seguí tras la marcha de una muy atractiva ejecutiva de casi 1, 90 de altura y ojos claros. Me sentí rebajado cuando ella me voltió a mirar por accidente. Salí casi corriendo del centro comercial, la lluvia había cesado y sentía que tenía que hacer algo más que pensar en las noches ciclicas. Una mujer vestida de blanco corría en contra de los carros, me vio y me dijo algo que no pude escuchar. Le respondí con una forzada risa hipócrita que casi me hace brotar lágrimas. She's in parties. Bauhaus. Paré un bus cebollero muy elegante para mi gusto y le pregunté al conductor que si iba a Coldeportes. Me respondió que ni idea. Así que subí sin rumbo y me parecieron divertidos los pasajeros con esa cara de desgracia y honor. A lo largo del bus se fue subiendo cada vez gente más fea y apestosa y yo no podía dejar de sentirme a gusto. Me bajé en coldeportes y pregunté por la liga de boxing. Al llegar me parecía estar viviendo un sueño muy real. Mis ojos se sobresaltaron y mi boca se hacía agua. Ver el octágono, las peras, la bolsa. Le pregunté a un muchachito feo que cómo podía averiguar para ingresar. Me señaló, detrás del octágono, cerca a los vestidores, un macizo hombre mayor que barría las tablas del gimnasio. Me pareció tan honesto ese hombre al sólo verlo. Me le acerqué y en un gesto de arrogancia y timidez siguió su labor respondiéndome con evasivas. Era un poco más bajo que yo, un hombre blanco que había recibido demasiado sol en su vida y por ello su dejo bronceado, acento cubano y un corte militar severo. Salido de un comic, pensé. De los vestidores salían dos negritos zulús con la cabeza rapada y listos para molerse a golpes. Soñé con el día en que me estuviera dando par a par con ellos. Tras el instructor decirme los requerimientos para ingresar a regañadientes salí como de un sueño. Al devolverme a casa los deseos de una malteada me podían. Pero no encontré y terminé comprando ese horrible minute maid de McDonald's. En la noche, terminar de envilecer mi vida contando todos los detalles sabrosos a la psicologa. Le conté sobre el nuevo diario, lo cual le pareció muy bacano con excepción del nombre. No hubo argumento para convencerla que Jeune Homme triste era un buen nombre y no me hacía daño para mi proceso. Ni que había una diferencia entre significante y significado o que se debía a un guiño a Marcel Duchaump. Su respuesta fue unánime: No! No te sirve ese nombre. It's no good - Depeche Mode.

Tuesday, November 01, 2005

Lunes, 31 de Octubre.

En la entrada del Martes 6 de Septiembre, Carolina Alonso reflexionaba en su blog sobre el tema de los puntos de giro. En esta entrada hacía la distinción entre aquellos puntos de giro imprescindibles tanto para nuestra vida física como espiritual, al servirnos como un respiro ante la monotonía, el hábito y la cotidianidad (Dios, cómo había olvidado esta palabra) y estos otros puntos de giro que, al contrario, se instauran de un modo en que nuestra propia vida se convierte en un punto de giro en sí misma. De este modo, en el segundo caso, es comprensible que la propia definición de punto de giro se pierde pues ya no hay nada fijo que se pueda modificar o se pueda alterar: deja de existir un giro en la vida y la vida en sí misma se convierte en un continuo giro frénetico. Carolina Alonso lo plantea en los siguientes términos: "me gusta sucumbir al caos de vez en cuando, me seduce perder la identidad y el control a ratos, en celebraciones dionisíacas y en trances estéticos, me gusta abandonarme y lo necesito, sí. Pero ese tipo de "descontroles", de "desórdenes", entran en el plan, son las anomalías previstas de la matriz... Las otras, las que de verdad se toman la casa y nos desinstalan, nos desalojan hasta hacernos botar al suelo las agujas y arrojar las llaves, esas son las que trato de comprender con las palabras y aplacar con las actividades... Sin mucho éxito, como he comprobado recientemente".
Este nuevo blog se plantea entonces como un intento, al modo de Carolina Alonso, de comprender estos puntos de giro que nos desalojan. Considero que el mejor lugar para hacerlo es el diario, como intento de restauración de una monotonía perdida desde hace muchos años. Esta tentativa no es nueva y cada vez que abro un nuevo medio canal de comunicación, ya sea como blog, como fotolog, como space, siempre busco tratar de resarcirme del caos al cual mi vida se dirige con alegre diligencia. Lea por favor este blog como escucha una canción de Bowie, como disfruta una película de Kauffman, como contempla un trazo de Bacon, como le hace el amor a una vieja prostituta sabia: Porque no tengo el poder de controlarme más.